El narrador expresa el dolor persistente por cosas no dichas y el hecho de haber sido instado a irse, a pesar de no querer hacerlo. Afirma que incluso mataría por esa persona, a quien amó y defendió.
Se describe el esfuerzo y el sufrimiento invertidos en la relación. A pesar de desearle lo mejor a la otra persona, el narrador se siente mal por la ausencia, pero reconoce que fue bueno irse debido al mal trato recibido.
Se aborda la desigualdad en el amor, donde uno siempre da más. La relación, que era como un sueño, llega a su fin al enfrentar la realidad. Se menciona haber "puesto coronas" a la otra persona, mientras que esta "dio alas" para irse.
El narrador compara la relación con un partido de fútbol, donde dio más de lo necesario. Se describe como una "leyenda" en la historia del otro y prefiere morir de pie que vivir de rodillas, prometiendo dar su corazón aunque sufra. Reitera que fue bueno irse por el mal trato.
Se lamenta el haber sido olvidado y dejado de lado sin poder decidir, lo que causa el mayor dolor. A pesar de la situación, el narrador expresa que volvería feliz "una y mil veces", haciendo referencia a "Cibeles".