Rondas de diálogo - A77, Al Borde, Plan B || Diseñando espacios con la comunidad (Arquitectura)
Summary
Highlights
Se da la bienvenida a las charlas y rondas de diálogo, parte de la campaña de financiamiento para apoyar a escuelas sustentables. Se explica que el evento es un espacio de diálogo sobre el diseño participativo, no una disertación formal, y que se fomentará la interacción con la audiencia.
Se presentan los tres estudios de arquitectura invitados: Plan B (Laura Correa), Al Borde (Malú, María Lista de Albor) y A77 (Gustavo). Se destaca su colaboración en proyectos de escuelas sustentables en Chile, Colombia y el aula ambiental de Concordia. Se mencionan los antecedentes de Tarma, pasando de construcciones con Michael Reynolds a una visión más local y latinoamericana, integrando el trabajo con las comunidades desde el diseño.
Laura Correa, arquitecta asociada de Plan B, describe su estudio, fundado en el año 2000, y su enfoque en una arquitectura no impuesta, que entiende el entorno, el presupuesto y los usuarios. Comparten imágenes de sus diversos proyectos, que incluyen casas, colegios rurales, hoteles y oficinas. Laura menciona su participación en la escuela sustentable de Colombia, un proyecto que inició en 2020 antes de la pandemia.
Malú, de Al Borde, explica que su estudio, fundado en 2009, es colaborativo y experimental. Se enfocan en proyectos de bajo presupuesto, dando significado a la materialidad y funcionalidad, y buscando soluciones a problemas ordinarios. Destacan su ética de trabajo en la que los problemas son parte de la construcción y promueven el diseño desde la conciencia colectiva, generando dinámicas de intercambio comunitario. Malú comparte su entusiasmo por el proyecto de la escuela sustentable en Chile, a pesar de los desafíos como la situación social y la pandemia.
Gustavo, de A77, describe su estudio como un dúo que disfruta de la construcción manual y de crear dinámicas sociales a través de sus proyectos. Se especializan en vivienda experimental y diseño, así como en proyectos que vinculan el arte contemporáneo con el urbanismo. Gustavo comparte su alegría por haber sido invitados por Tarma para construir el aula ambiental de Concordia, un proyecto que les permitió depurar sus métodos de trabajo en virtualidad durante la pandemia y enseñar estas prácticas en la universidad.
Gustavo de A77 explica que su enfoque principal es la 'práctica de la escucha', donde se busca la participación de todos los interesados para lograr una construcción de identidad sobre la obra. Laura de Plan B añade que es fundamental que la comunidad desee el proyecto desde el inicio, como en el modelo de Tarma donde las escuelas se postulan. Malú de Al Borde subraya la importancia de tener una base social que necesite la infraestructura y que la arquitectura sirva para apuntalar procesos ya existentes en la comunidad.
Se discute el desafío de los tiempos acotados en los proyectos de Tarma y cómo el diseño participativo se adapta a ello. Gustavo explica que exhiben los aportes de todos en 'mapas colectivos' y usan maquetas con hipótesis alternativas para sintetizar ideas. Malú añade que utilizan el concurso inicial para identificar a las comunidades motivadas y que el proceso debe ser progresivo, con la participación continua de las mismas personas. Laura describe su metodología en Colombia, que incluyó visitas al lugar, reuniones con la comunidad y el uso de fichas con preguntas sobre localización, programa, materiales y formas, donde los dibujos fueron clave para entender las necesidades y deseos.
Los arquitectos comparten sus sentimientos y aprendizajes de trabajar con Tarma. Gustavo describe la experiencia como una 'barrida emocional' y una 'aventura de las buenas', destacando la poderosa transmisión de energía que se genera al trabajar con tantas personas pensando en un objetivo común. Laura enfatiza la emoción de ver un proceso que normalmente lleva meses compactado en 40 días, y cómo el cambio constante genera una adrenalina que impulsa a resolver problemas urgentes en el día a día. Malú destaca el desafío de construir en otro país y la fortaleza del proyecto Tarma, donde diversas entidades (educativas, logísticas) trabajan al unísono para lograr un proyecto de escuela pública sustentable en poco tiempo.
Todos coinciden en que estas experiencias son un gran aprendizaje y que valen la pena por el involucramiento y el compromiso de la comunidad. Laura resalta la importancia de que la escuela se postule, asegurando que la comunidad valore y se apropie del proyecto. Gustavo subraya que el diseño participativo es un punto de inicio para una conversación continua durante todo el proceso, lo que genera compromiso. Gisela pregunta sobre la diferencia en la apropiación de las escuelas de Michael Reynolds, señalando que costó más el proceso de involucramiento en su momento, a diferencia de los proyectos actuales, donde el diseño participativo ha afianzado los lazos comunitarios. Juan comparte una emotiva anécdota sobre un adolescente que se convirtió en líder durante el proceso de construcción, demostrando cómo estos proyectos pueden tocar fibras humanas profundas.
Gustavo invita a seguir su taller A77 en Instagram, Laura comparte el usuario de Plan B Arquitectos, y Malú el de Al Borde, para seguir sus proyectos y aprendizajes. Se da las gracias a todos los participantes, a Carolina por su apoyo en la organización de las charlas, y a los equipos de los estudios por su trabajo y compromiso.