Summary
Highlights
La ADH tiene una acción antidiurética en el riñón, aumentando la reabsorción de agua libre de solutos mediante la inserción de acuaporinas en el túbulo contorneado distal y colector. También tiene acción vasoconstrictora (vasopresina), aumenta la producción de ACTH, la permeabilidad capilar a la urea y la motilidad colónica, y disminuye la secreción gástrica, salival y pancreática. A nivel del sistema nervioso central, influye en la memoria, el aprendizaje y la conducta sexual y materna.
El Dr. Osvaldo Pons introduce la segunda parte del seminario de fisiología, enfocándose en la neurohipófisis. Explica que la neurohipófisis es parte de la hipófisis total, alojada en la silla turca, y es un tejido neuroectodérmico, una prolongación del hipotálamo donde se localizan las somas neuronales que producen las hormonas neurohipofisarias.
La neurohipófisis incluye terminales nerviosas de neuronas magnocelulares de los núcleos paraventricular y supraóptico, así como pituicitos, células gliales con capacidad contráctil que rodean a las neuronas y participan en el proceso de secreción hormonal. Las principales hormonas son la ADH (arginina vasopresina) y la oxitocina, ambas codificadas en el cromosoma 20 y unidas a neurofisinas durante su transporte para evitar su degradación.
La liberación hormonal ocurre cuando un estímulo despolariza el soma de la neurona en el hipotálamo, propagándose hasta el terminal presináptico en la hipófisis posterior. Esto aumenta el calcio presináptico, generando exocitosis de las hormonas hacia los capilares. Los pituicitos, al activarse, se retraen y disminuyen la interposición, facilitando la liberación hormonal.
Los principales estímulos para la ADH son el aumento de la osmolaridad del líquido extracelular (detectado por osmorreceptores) y la disminución de la tensión arterial o volumen plasmático (detectado por barorreceptores). La osmolaridad plasmática es un factor más sensible, con pequeños cambios provocando una respuesta significativa, mientras que los cambios en la presión o volumen requieren descensos más pronunciados para estimular la liberación de ADH.
Un aumento de la osmolaridad plasmática o un descenso de la presión arterial/volumen sanguíneo estimulan la ADH. La náusea o el vómito anticipado pueden provocar un gran incremento de ADH, adelantándose a posibles pérdidas de fluidos. Factores como el estrés, el ejercicio, el dolor, la hipoglucemia y la hipoxia aumentan la secreción de ADH, mientras que el frío, la hipoosmolaridad plasmática y el alcohol etílico la inhiben.
La oxitocina se produce y libera en el hipotálamo a partir de estímulos neurales reflejos, como la succión del pezón (reflejo de eyección láctea), la dilatación del cuello uterino durante el parto (reflejo de Ferguson) y la distensión vaginal o el coito. Estos estímulos activan los núcleos supraóptico y paraventricular.
La oxitocina produce la eyección láctea y contracciones uterinas durante el parto. El estrés puede inhibir este circuito. Los estrógenos, la noradrenalina (vía receptores alfa) y el sistema colinérgico la estimulan, mientras que la noradrenalina (vía receptores beta), la progesterona y los opiáceos la inhiben. En hombres, contribuye a la eyaculación y puede disminuir la testosterona y estimular la secreción de prolactina.
La oxitocina facilita la conducta materna y el olvido de patrones de conducta, especialmente los dolores asociados al parto. Aunque puede aumentar la concentración urinaria en altas dosis, su efecto es mucho menor que el de la ADH. Secreciones de oxitocina pueden desencadenarse por mecanismos nerviosos centrales (como el llanto del bebé) incluso antes de la succión del pezón.
En el músculo uterino (miometrio), la oxitocina activa la entrada de calcio, lo que favorece la contracción, y estimula la vía de la ciclooxigenasa para producir prostaglandinas (PGF2 alfa), que también estimulan fuertemente la contracción del músculo liso uterino. La progesterona antagoniza, mientras que los estrógenos estimulan, la acción de la oxitocina. Su concentración aumenta significativamente durante la fase expulsiva del parto.