Summary
Highlights
El módulo 5 del diplomado en competencias para el desarrollo social y profesional se enfoca en salud, discutiendo los principios de bioética y bioseguridad. La presentación será guiada por Iván Castro Farash y abordará definiciones, diferencias, conceptos, principios universales y aplicación práctica.
La humanidad siempre ha buscado sentido a su conducta. La moral, de origen latino 'moris', estudia el comportamiento humano en relación al bien y al mal según las costumbres culturales y religiosas. La ética, de origen griego 'ethikos', va más allá, buscando razones universales para adecuar la conducta al bien universal, implicando normativa y posibles sanciones por incumplimiento, como se ejemplifica con la infidelidad en distintas culturas.
La bioética es una rama de la filosofía que combina las ciencias de la vida con disciplinas filosóficas, como la deontología (códigos de conducta). A diferencia de la ética tradicional, la bioética abarca no solo la conducta humana, sino también la interacción con el reino animal y vegetal, regulando la experimentación y el impacto en la naturaleza viva, y abordando dilemas como el inicio y fin de la vida.
La ciencia no tiene límites, pero la bioética regula su actuar para respetar la vida, la integridad y el bienestar de los seres vivos. Ejemplos como la experimentación animal, la clonación o la decodificación del genoma humano requieren la regulación bioética para asegurar que el progreso no dañe a la humanidad ni al ecosistema, protegiendo contra el uso indebido de la tecnología.
Existen cuatro principios bioéticos universales: autonomía, no maleficencia, beneficencia y justicia. La autonomía implica respetar las opiniones y decisiones del paciente, evitando la actitud paternalista. La beneficencia es la obligación ética de hacer el bien a los demás, procurando el bienestar y la mejora de la calidad de vida, incluso a través de acciones altruistas.
El principio de no maleficencia prohíbe causar daño, aunque a veces un daño mínimo necesario puede llevar a un beneficio mayor (como en el caso de una inyección o amputación para salvar una vida). El principio de justicia busca dar a cada quien lo que le corresponde, basándose en la equidad y los méritos, especialmente en la distribución de recursos sanitarios limitados, como se vio durante la pandemia.
Se discuten dilemas bioéticos complejos como la investigación con sujetos humanos (regulada post-Nuremberg para exigir consentimiento), el aborto (controversial, con posturas provida en bioética pero respeto a legislaciones nacionales), la eutanasia (cese de vida en casos terminales, también sujeta a legislación y dilemas éticos), y la donación de órganos (excadáver para órganos vitales y regulación contra la venta ilegal).
La bioseguridad, según la OMS, es un enfoque estratégico para gestionar riesgos que afectan la vida humana, animal y vegetal, incluyendo el medio ambiente. Sus componentes son: riesgo biológico (exposición a agentes infecciosos), biocontención (medidas para evitar la propagación de enfermedades, como en laboratorios), y bioprotección (medidas para reducir la pérdida, robo o uso incorrecto de patógenos, abarcando desde el uso de mascarillas hasta la protección de datos).
La bioseguridad es crucial, ejemplificado por la pandemia de COVID-19 y las medidas adoptadas para contener el riesgo biológico. Las instituciones y países establecen normativas específicas de bioseguridad para proteger la salud colectiva, como el uso de mascarillas, distanciamiento y vacunación. El video concluye enfatizando que vivir con ética y respetar los protocolos de bioseguridad es un compromiso individual y colectivo.