Summary
Highlights
La diabetes tipo 1 se presenta cuando el páncreas no produce insulina, afectando principalmente a niños y jóvenes. La insulina es crucial para transportar la glucosa a las células, permitiendo su correcto funcionamiento. Los niños con diabetes tipo 1 necesitan insulina externa, dieta controlada, ejercicio regular y control frecuente de la glucosa.
Los docentes juegan un papel vital en el apoyo a los alumnos con diabetes tipo 1. Es importante mantener una comunicación fluida con los padres, familiarizarse con los dispositivos de control de glucosa y bombas de insulina, y aprender sobre el manejo básico de la diabetes, incluyendo la medición de glucemia capilar, la administración de insulina y el tratamiento de hipoglucemias e hiperglucemias.
La hipoglucemia se define como niveles de glucosa por debajo de 70. Los síntomas incluyen palidez, sudoración, taquicardia, temblor y somnolencia. El tratamiento inmediato es crucial, utilizando hidratos de carbono de acción rápida como glucosa en viales, pastillas de glucosa, gel de glucosa o caramelos. En casos de hipoglucemia grave con pérdida de consciencia, se debe usar glucagón, ya sea en forma inyectable o intranasal, y buscar asistencia médica urgente.
La hiperglucemia se considera cualquier cifra por encima de 180. Para corregirla, se administra insulina de acción rápida mediante plumas graduadas. Es importante seguir el protocolo de administración correcto y esperar dos horas para evaluar la efectividad de la corrección. Los sensores de glucosa son herramientas útiles para el monitoreo continuo.
Es crucial revisar las cifras de glucosa antes del ejercicio y anticipar situaciones especiales. Ante una conducta extraña, comprobar el nivel de glucosa. La escuela debe garantizar una educación integral e inclusiva para todos los niños, creando un ambiente seguro y atento a las necesidades individuales de cada alumno.